¿Por qué somos tan débiles?
Conforme pasa el tiempo, me voy dando cuenta de que los seres humanos en general, y yo en particular, somos especialmente débiles. Caemos en los mismos errores una y otra vez, a pesar de que nos empeñamos en pensar que siempre que tropezamos, aprendemos, pero la verdad es que no...
Buscamos siempre lo que nos hace felices, tratamos de conseguirlo por activa y por pasiva, o quizás tenemos suerte, y a la vuelta de la esquina nos encontramos con algo inesperado, que nos hace felices, y por lo que nos desviviremos como si siempre hubiera sido nuestro. Pero algo falla, no todo es tan bonito, y al igual que los caramelos, se consumen y se acaban... Y como si fuéramos niños, nos jode que el caramelo se acabe, y siempre volvemos a por más.
Pero... ¿de verdad son tan buenos tantos caramelos? ¿Sera este tan rico como el primero? ¿Lo echaremos de menos? Todo dependerá de la percepción que hayamos tenido, de las expectativas que el primero nos haya creado, y en torno a el buscaremos de nuevo la felicidad.
Pero, sinceramente, en ciertos asuntos, nada es como lo primero, lo original, lo que sienta la realidad y sobre la cual, buscamos que todo sea igual que al principio. Entonces comienzas a darte cuenta, que el problema no radica en ti, porque tú haces todo lo posible porque las cosas sean como al principio, con la misma ilusión con la que te comiste ese primer caramelo, y disfrutaste hasta que se te acabo... o hasta que te lo quitaron.
¿Somos débiles? Si, lo somos, volvemos a buscar lo que ya no tenemos. Pero despertemos... la vida no es un caramelo, esto no se acaba, y si se lucha por recuperar lo que has tenido, es porque realmente te gusto lo que tenias, te gusta y piensas que merece la pena luchar por ello. La debilidad suele ser un mal síntoma, pero ser débil por caer miles de veces en algo por lo que luchas, bienvenido sea...






