Cuando uno de los peores defectos pasa a ser una de tus prioridades, es que un paso adelante has dado.
Es curioso como la vida te curte hasta tal punto, ese punto que da lugar a que pienses en ti antes que en los demas, porque los demas ya han demostrado que son incapaces de proporcionarte una pizca de alegria, incapaces de incluso de no proporcionarte nada. Es mas, voy mas allá, llegas a un punto en que los demas solo te ofrecen chascos, tristezas y bajeces impropias de hasta del o de la que pensabas que nunca llegaría.
Está claro que esta actitud no se forma de la noche a la mañana, que siempre te queda aquella esperanza de las segundas, terceras o enésimas oportunidades, que incluso entregas a quien mas dentro te ha clavado el puñal, pero es inútil, el daño esta hecho y la herida no se cura asi como asi. Mejor optan por rematarte y escupirte, no vaya a ser que te tiendan la mano e intente ayudarte a levantar.
Bienvenidos a la era del egoísmo, el activo del siglo XXI

Enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.
Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza.
Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.
Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te de fuerzas después de un fracaso.
Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.
Enamórate de alguien que te ame.
No te enamores del amor, enamórate de alguien que este enamorado de ti.
Veto danés a los árboles de Navidad para no ofender a los delegados musulmanes
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/08/ciencia/1260270237.html
Sinceramente, no se donde vamos a llegar, esto ya es de cachondeo padre, tener que renegar de nuestras creencias y tradiciones porque otros se sientan ofendidos... Luego nos quejamos