Caminas en soledad, bajo el sol, bajo la lluvia… pero nada te impide seguir avanzando. Habrá días malos, donde quizás retrocedas en tus pasos, pero siempre buscaras mejorar para seguir con paso firme hacia tu objetivo.
Trabajas duro por ello, o al menos eso crees… porque muchas veces te quedas sin mapa donde guiarte y saber cuáles son aquellos puntos clave donde acudiendo y actuando sobre ellos, llegaras a la meta en el menor tiempo posible.
Por ello, muchas veces te encuentras en un callejón sin salida y tienes que volver atrás, o estás en un punto donde existen dos calles que tomar, y a partir de ahí, comienzan las dudas.
Pero… ¿me tengo que lamentar por haber encontrado esa bifurcación? No, de lo que me tengo que quejar es que no he sabido leer bien las instrucciones, y el trabajo que he realizado no ha sido bueno. Porque pensar que el mapa está confundido es muy fácil, pero seguramente la culpa es mía…
La obsesión por llegar al final te lleva a tomar caminos equivocados, y a pensar que la culpa no es tuya… y ahora, ¿Qué dirección tomo?




¿Y por qué ver caminos equivocados? ¿Y por qué no ver oportunidades? La vida no es una línea recta. Afortunadamente.
No te preocupes por tus elecciones: lograrás tus objetivos, y cuando lo hagas verás que ha sido exactamente ese "camino errado" el que te ha conducido hasta ellos.
Besinhos from Anita B.