Cuando uno de los peores defectos pasa a ser una de tus prioridades, es que un paso adelante has dado.

Es curioso como la vida te curte hasta tal punto, ese punto que da lugar a que pienses en ti antes que en los demas, porque los demas ya han demostrado que son incapaces de proporcionarte una pizca de alegria, incapaces de incluso de no proporcionarte nada. Es mas, voy mas allá, llegas a un punto en que los demas solo te ofrecen chascos, tristezas y bajeces impropias de hasta del o de la que pensabas que nunca llegaría.

Está claro que esta actitud no se forma de la noche a la mañana, que siempre te queda aquella esperanza de las segundas, terceras o enésimas oportunidades, que incluso entregas a quien mas dentro te ha clavado el puñal, pero es inútil, el daño esta hecho y la herida no se cura asi como asi. Mejor optan por rematarte y escupirte, no vaya a ser que te tiendan la mano e intente ayudarte a levantar.

Bienvenidos a la era del egoísmo, el activo del siglo XXI